Diseño y proceso constructivo de la mesa baja Lowbay
La Mesa Lowbay apareció hace años, y todavía hoy mantiene ese aire de idea fresca que no caduca. Su diseño tiene escasos artificios, pues se reduce a un tablero contrachapado de 18 mm, doblado por máquina, fijado con resina epoxi, y cuatro patas metálicas. Punto. Con esos elementos ya consigue un resultado sorprendente, por eso este mueble juega en otra liga.
El contrachapado de madera (probablemente de abedul) se deforma con precisión mecánica hasta tomar esas curvas tensas tan precisas. La resina epoxi se emplea aquí para congelar la forma y evitar futuras sorpresas. Luego llegan las patas, que son tubos metálicos inclinados. Están fijados con contundencia, atravesando la pieza para convertirla en una estructura limpia y estable. En las versiones que conocemos son de aluminio, y en su base llevan tacos de goma que añaden un guiño práctico. Lowbay es una mesa baja, pero con una actitud que la acerca más a una pequeña escultura doméstica.



Variantes y detalles de Lowbay table
La Lowbay tuvo dos versiones: la estándar (116 × 70 × 30 cm) y la edición limitada White (118 × 60 × 30 cm). La diferencia real es mínima, pero suficiente para darle personalidad a cada una. La primera marcaba su identidad con texto negro; la otra, lo hacía con texto blanco. Igual ocurre con la pieza plástica que está en contacto con el suelo. Son matices, pequeños detalles, pero suficientes para marcar una diferencia sustancial.

Lo curioso es que este proyecto desapareció hace años de la web del autor. Es una pena, porque es una de las mesas bajas más elegantes que han pasado por IS-ARQuitectura. Simple, honesta, y con un gesto estructural que la vuelve inconfundible: un tablero doblado que abraza las cuatro patas. Lo mejor de este modelo es que no necesita explicarse, por eso enamora. Hace su trabajo con una claridad, y una sencillez, que muchos muebles de “diseño” envidiarían.
Aunque ya no esté en catálogo, seguro que por encargo todavía es posible conseguirla. Y sinceramente, para ser una pieza artesanal, su precio original rondando los 800 € no era descabellado. Algunas ideas buenas merecen seguir vivas, y este mueble cumple con creces ese propósito.
Si te gustan las mesas emblemáticas y de diseño simple, tienes que ver también el modelo Dominion. Es pura inspiración del minimalismo de Mies van Der Rohe, y de las pelis de Kubrick.

La mesa Lowbay la diseñó el holandés Han Koning, creada como prototipo para la plataforma Spin-Offs. Fotos de Jelle de Groot.


